La Orquesta Sinfónica de Tenerife continúa acercándose a los públicos de toda la isla, y en esta ocasión renueva su estrecha relación con la Ciudad del Adelantado, en la que su presencia se ha ido intensificando a lo largo de los últimos dos años.
Además de su tradicional actuación en las Fiestas del Cristo, la OST acaba de presentarse en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna, y vuelve ahora al Teatro Leal, en cuya reinauguración tuvo un papel protagonista el 18 de septiembre de 2008.
El jueves 4 de febrero la propuesta programática no puede ser más idónea para la cálida intimidad del coliseo lagunero; dos exquisitas obras para orquesta de cámara, que sacan el máximo de los espléndidos recursos instrumentales de la formación. Así, la primera parte la ocupa una obra bastante poco divulgada de uno de los compositores favoritos del público, Richard Strauss. Si la OST lleva años dejando constancia de su nivel con los grandes poemas sonoros del compositor bávaro, ahora su sección de viento podrá presentar su vertiente más intima y camerística, en una formación ciertamente infrecuente para dieciséis aerófonos.
La segunda parte se consagra a otro gran favorito, pero con una obra bien conocida y amada, la incandescente y honda Serenata para cuerdas en Do mayor, en la que como indica el título tiene protagonismo exclusivo de la sección de cuerda.
La batuta corre a cargo de Jaime Martín, quien no es sólo uno de los más internacionales y prestigiosos flautistas españoles, sino que también se está labrando una sólida reputación en el campo de la dirección, de la cual dan cuenta sus grabaciones discográficas para sellos como Tritó y sus futuros compromisos con formaciones y entidades del nivel de la Orquesta Sinfónica de Galicia, Academy of St Martin in the Fields, Orchestre Philharmonique de Radio France, London Mozart Players y la londinense English National Opera en su debut operístico con Il barbiere di Siviglia.
