El próximo viernes 4 de junio a las ocho y media de la tarde tendrá lugar el concierto de abono nº 17 de la OST en el Auditorio de Tenerife.
El director honorario de la formación, Víctor Pablo Pérez, interpretará el Concierto n º 1 de Max Bruch. Esta obra, una de las páginas más célebres de la literatura violinística del siglo XIX, es sólo una de las varias páginas que Bruch dedicó al instrumento, y constituye una muestra excelente de un acercamiento expansivo, virtuoso y libérrimo a la forma concertística, ya en el último tercio del siglo.
Víctor Pablo Pérez lo combina con la obra más grave, austera y sólida del gran coetáneo de Bruch, Johannes Brahms, nacido cinco años antes que él. Su Obertura Trágica, de 1880, concebida para una orquesta de mediano tamaño, combina idealmente los requerimientos de la forma sonata con una cierta intención descriptiva.
El recorrido finaliza retrotrayéndonos un poco en el tiempo al universo de Robert Schumann, cuya Sinfonía nº 4, escrita realmente en 1841 pero revisada una década más tarde, es tal vez la más original y revolucionaria de sus aportaciones al género, merced a la propuesta de imbricar los cuatro movimientos con materiales comunes y fundirlos casi sin solución de continuidad en un organismo musical unitario.