Los primeros pasos del sinfonismo germano romántico es el eje programático que el director titular de la OST, Lü Jia, propone para el de abono nº 15. Este recorrido está marcado por el indisoluble maridaje del Clasicismo y del Romanticismo en estas experimentaciones pioneras, obras, por otro lado, de compositores precoces y prematuramente fallecidos. El espíritu clásico vienés pervive en la abundante creación sinfónica de Schubert, que va con todo adquiriendo envergadura formal y valentía armónica. Algo muestra ya de esto su temprana Sinfonía nº 3, escrita en 1815, poco después de que el músico cumpliera dieciocho años. Casi tres lustros hay que esperar para que Mendelssohn, doce años más joven que Schubert,y un germano del Norte, estrenara su expansiva y sugerente Sinfonía nº 4 en La mayor. Denominada "Italiana", esta obra se inspira, como la "Escocesa", en sus viajes europeos de en torno a 1830, y está plena de evocaciones implícitas o explícitas al universo meridional que tanto conmovió el imaginario de los creadores románticos del Centro y Norte de Europa.