Cuando se está a punto de entrar en 2009, el C aniversario de la muerte de Isaac Albéniz, uno de sus grandes especialistas, el director José De Eusebio, empareja al español con Antonín Dvořák en un programa apasionante que reivindica la creación nacional contextualizándola en el marco de lo que algo equívocamente se ha venido a denominar el periodo de los nacionalismos y otros sencillamente catalogan como romanticismos periféricos, no germanos. El concierto es excepcional, por cuanto el pianista de origen español Miguel Baselga, toda una revelación internacional, está grabando para el prestigioso sello sueco BIS la integral del pianismo de Albéniz, mientras Eusebio es el responsable de la edición, grabación e interpretación de sus óperas Merlin y Henry Clifford.